La Asamblea Legislativa aprobó en segundo debate la Ley para Promover la Transición Energética en el Sector Combustibles, una reforma que amplía las competencias de la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) y las actividades que podrá desarrollar en el futuro.
Hasta ahora, la legislación autorizaba a la institución a refinar, transportar y comercializar petróleo y sus derivados. Con la reforma, Recope mantiene esas funciones, pero también podrá participar en el desarrollo de combustibles provenientes de fuentes distintas al petróleo como los biocombustibles y el hidrógeno verde.
La iniciativa, tramitada bajo el expediente 24.079, consta de tres artículos. Los dos primeros reforman la Ley N.° 6588, Ley que Regula a la Refinadora Costarricense de Petróleo, mientras que el tercero modifica la Ley N.° 7593, Ley de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos.
Tras su aprobación en segundo debate, el proyecto deberá ser firmado por la presidenta Laura Fernández. Posteriormente será publicado en el diario oficial La Gaceta y entrará en vigor a partir de esa publicación.
¿Qué podrá hacer ahora Recope?
La nueva ley reforma el primer párrafo y agrega dos nuevos párrafos al artículo 6 de la Ley N.° 6588, que es la norma que define los objetivos y las competencias de Recope.
La principal modificación consiste en que la empresa estatal queda autorizada para investigar, adquirir, importar, exportar, industrializar, almacenar, transportar y comercializar a granel hidrocarburos, derivados y combustibles producidos a partir de fuentes distintas del petróleo, tales como:
- Los biocombustibles: obtenidos a partir de biomasa o desechos orgánicos, como residuos agrícolas, que pueden utilizarse como alternativa a los derivados del petróleo.
- Y el hidrógeno verde: un combustible producido mediante la electrólisis del agua utilizando electricidad proveniente de fuentes renovables, como la energía eólica o solar, por lo que su generación no produce emisiones de gases de efecto invernadero, según el sumplemento Ciencia Más Tecnología de la Universidad de Costa Rica.
La reforma también le permite establecer alianzas entre instituciones públicas y con empresas privadas dentro del marco de sus competencias.
El texto aprobado señala que esas actividades se desarrollarán “en condiciones de competencia” y bajo el marco regulador de la Ley de Aresep. Es decir, la ley prevé que estas nuevas actividades no se desarrollen bajo el mismo esquema aplicable al monopolio de los combustibles derivados del petróleo.
Además, antes de adquirir, importar, almacenar o comercializar estos productos, Recope deberá presentar al ente rector estudios técnicos y operativos que demuestren: la oportunidad de la iniciativa, su conveniencia y su conformidad con la política energética nacional.
¿Cómo impulsa la ley la transición energética?
La reforma también incorpora los principios que deberán orientar la transición energética del país mediante la creación de un nuevo artículo 6 bis en la Ley de Recope.
La nueva disposición señala que el Estado deberá promover una transición hacia fuentes renovables de energía con el objetivo “reducir la dependencia de combustibles fósiles importados, fortalecer la resiliencia energética del país y garantizar el abastecimiento seguro, competitivo y sostenible de energía para la población y los sectores productivos”.
Además dispone que la importación, almacenamiento, transporte, distribución y comercialización de gas natural por parte de Recope “no podrá utilizarse como fundamento para postergar, sustituir o reducir las inversiones destinadas al desarrollo y aprovechamiento de fuentes renovables de energía”.
En otras palabras, aunque la reforma permite que la institución participe en el desarrollo de combustibles de transición, deja claro que estos no podrán desplazar la apuesta del país por las energías renovables ni servir de argumento para frenar proyectos orientados a ese objetivo.
¿Qué cambia en la regulación de Aresep?
Por su parte, el artículo 3 del proyecto reforma el inciso d) del artículo 5 de la Ley 7593 de la Aresep. Ese inciso define cuáles combustibles están sujetos a la regulación de la institución.
Ahora, la reforma incorpora la regulación del suministro de hidrógeno verde para uso energético y de biocombustibles para uso energético, además de los hidrocarburos, sus derivados, asfaltos, gas y naftas.
La institución también continuará fijando las tarifas del transporte que se utilice para abastecer esos combustibles a nivel nacional.
¿Cambiará algo para los consumidores?
En el corto plazo, la ley no modifica los precios de los combustibles ni significa que el hidrógeno verde o los biocombustibles comenzarán a venderse de inmediato.
El cambio es legal: Recope obtiene autorización para desarrollar nuevas actividades y Aresep amplía sus competencias para regular esos combustibles cuando ingresen al mercado.
A largo plazo, los efectos para los consumidores dependerán de los proyectos que impulse Recope, de los estudios técnicos que se realicen, de las decisiones del ente rector y de la regulación que Aresep emita conforme esos nuevos combustibles comiencen a formar parte del abastecimiento nacional.
