Durante el periodo en que una persona se encuentra bajo custodia estatal, el estándar no puede ser otro que el respeto irrestricto a la integridad física y a la dignidad humana
Editorial
Lo que se concibió como una medida solidaria para los empleados trocó en ausencias durante jornadas completas cuyo costo para la Caja asciende a ¢8.400 millones por año. Tales permisos obligan a suspender citas y cirugías, a retrasar tratamientos y a recargar funciones en el resto del personal, lo que engrosa aún más las listas de espera
Ni siquiera las obras que se consideran urgentes se han emprendido según lo previsto




